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martes, 22 de noviembre de 2011

Sweeney Todd

El barbero demoniaco de la calle Fleet

Cuando supe que el director era Tim Burton y Johnny Deep actuaba, tuve ganas de verla. No lo hice; me desanimó el saber que era cantada. Algo que detesto es el teatro musical y si este pasa al cine pues peor. Sé que me pierdo de buenas obras o de oportunidades para experimentar la catársis frente a la obra de arte, pero que le vamos a hacer... no me gusta.

Ya pasaron algunos años desde que se presentó en carteleras y decidí darle la oportunidad. Me gustó a secas. Ver a Deep es una garantía de actuación y una vez más lo pude comprobar.

Todd era un barbero con una linda familia. El juez Turpin esta enamorado de la esposa de Todd y como si fuera una copia de el Conde de Montecristo, Turpin acusa a Todd de un crímen que no cometió y lo separa de su esposa y de su hija. Quince años después regresa Todd y busca venganza.

En su barbería Todd degolla a sus clientes, ríos de sangre escurren por la pantalla, lo cual me gusta, y desea que al algún día el juez se siente en su silla para rebanarle el cuello elegantemente. Mrs. Lovett es una mujer que le da posada a Todd en la parte de arriba de su tienda de pasteles. ¿Qué hacen con tanta gente muerta? Fácil ¡pasteles!. Son todo un éxtito los pasteles de carne de la señora Lovett, clientes y clientes salen satisfechos.

Ambientes grises, negros y azules salpicados de rojos, caracterízticas de Burton que son atractivas a la vista.

No les cuento el final por que vale la pena para que la vean